Riesgo de cola o tail risk: qué es y cómo afecta a tus inversiones

Categoría: Diccionario económico

El riesgo de cola, también llamado tail risk (en inglés), es uno de los conceptos económicos que más se ha oído ante la crisis del coronavirus (Covid -19). Es sencillamente cuando los mercados sufren fuertes movimientos (más de tres veces la desviación típica de la media).

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Es importante que conozcas este riesgo y tener presente cómo puede afectar a la rentabilidad de tus inversiones. Así como qué estrategias y medios tienes a tu alcance para evitarlo (o minimizarlo).

¿Qué es el riesgo de cola?

¿Cuál es la probabilidad de obtener una rentabilidad superior a un determinado valor?

Una de las formas de solucionar este problema viene de la mano de estudiar la distribución estadística de rentabilidades. De esta forma, podemos conocer el porcentaje de observaciones que existe en cada intervalo de rentabilidades.

Vamos a explicarlo de un modo más sencillo. Si agrupamos todas las rentabilidades pasadas de una inversión (puede ser un activo o una cartera de valores) por determinados intervalos y contamos cuántas veces se ha logrado una cierta rentabilidad, obtenemos la frecuencia con la que se sucede.

Si este proceso de rentabilidades y frecuencias las trasladamos a un gráfico, obtenemos una distribución de rentabilidades según la llamada “campana de Gauss”. A esto se le llama “distribución normal” y sirve para estudiar las probabilidades de que se dé una determinada rentabilidad (la que tiene más frecuencia).

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(Fuente: Servier Medical Art)

Como podemos observar, la frecuencia con la que se dan las rentabilidades es menor conforme nos alejamos de la media (representada por el eje simétrico de la campana de Gauss). En la parte central de la campana se dan rentabilidades con mucha más frecuencia.

Al igual que la frecuencia de las rentabilidades superiores es menor, también es menor la probabilidad de obtener grandes pérdidas.

Bien, dicho esto, el riesgo de cola o tail risk es la probabilidad de que el valor de una inversión (el precio de un activo, el valor liquidativo de un fondo de inversión, etc.) se sitúe por encima de la distribución normal. En otras palabras, que se mueva más de tres veces la desviación estándar (volatilidad) de su precio actual.

Se le llama así porque viene representado en una de las colas o extremos de la campana de Gauss (concretamente la cola izquierda).

¿Cómo se produce el riesgo de cola?

Sintetizando lo dicho hasta ahora, el tail risk es el riesgo de que suceda algo que provoque profundas caídas en los mercados (un evento de cola o tail event).

Los riesgos de cola son una forma de riesgo de cartera que surgen de eventos inesperados, de aquellos que tienen una pequeña probabilidad de ocurrir (lo que en finanzas se denomina un “cisne negro”).

Un ejemplo claro es un cisne negro podría ser la crisis económica provocada por el coronavirus COVID-19. Un suceso extraño, inesperado y que ha provocado fuertes movimientos en los mercados, situando la rentabilidad de las inversiones fuera de su distribución normal.

El problema es que las estrategias de inversión y de gestión de carteras tradicionales siguen la premisa de que las rentabilidades siguen la distribución normal. Si sucede un cisne negro o un tail event, la distribución de los rendimientos no es normal, sino sesgada (recordemos que el precio se ha movido en un corto espacio de tiempo hasta tres veces su desviación estándar).

La probabilidad de que los precios se muevan más de tres desviaciones estándar por encima de la media es de un 0,03%, bajo la suposición de que nuestra inversión siga la distribución normal. Por este motivo, el tail risk suele darse en una crisis económica de cierta envergadura.

¿Cómo afecta el riesgo de cola a tus inversiones?

En principio, existen teorías de que los cisnes negros y el tail risk son más probables de lo que se puede llegar a pensar. Sin embargo, esto no es motivo para dejar de invertir, puesto que el riesgo de perder dinero por el efecto de la inflación puede ser mayor.

Lógicamente, si se produce un suceso inesperado de tal magnitud que provoque una fuerte caída de los precios de los mercados financieros, nuestras inversiones se verán afectadas negativamente.

No obstante, existen determinados sucesos que sólo pueden afectar a una zona geográfica en concreto, un sector en particular e incluso a un determinado activo.

No es el caso del reciente suceso de la COVID-19 puesto que se trata de un fenómeno a nivel mundial. Un cisne negro que ha afectado a todo tipo de mercados, excepto los valores refugio como el oro y algunos sectores concretos (los activos del sector tecnología y los cuidados de la salud han tenido incluso rendimientos positivos).

En definitiva, aunque estos tail events tienen lugar e impactan en nuestras inversiones, no suelen darse a menudo. Sin embargo, los inversores deben tomar medidas para evitar obtener grandes pérdidas cuando se produzcan.

La diversificación suele ser la primera arma para combatir el riesgo de cola; y de cualquier otro tipo. Sin embargo, afortunadamente, existen otros mecanismos de cobertura que podemos incorporar.

¿Cómo cubrirse del tail risk?

Quizá en este punto te preguntes si lo mejor no sería por optar por las inversiones seguras. Pero en realidad, no existen las inversiones totalmente seguras.

Aquellas inversiones que escapan de los riesgos del mercado financiero (como los depósitos bancarios) no logran ofrecer rentabilidades por encima de la tasa de inflación (con lo cual, en términos reales estás obteniendo una pérdida). Además de ello, el inversor renuncia a la liquidez.

Algunos mecanismos que puedes incorporar en tus estrategias de inversión para protegerte de que suceda un cisne negro, los mercados caigan más de tres veces su desviación estándar y se produzca un riesgo de cola podrían ser los siguientes.

Reduce tu exposición a valores pequeños

Las carteras de inversión con una alta concentración a acciones small caps y otros valores pequeños suelen tener más volatilidad.

Ante un evento desafortunado y significativo en términos estadísticos, estos valores sufrirán más que otras inversiones en empresas de gran capitalización bursátil.

Ten tu mirada en el largo plazo

La cobertura contra el tail risk suele tener implicaciones a corto plazo. Trata de mejorar los rendimientos, pero suele tener un coste.

Un ejemplo sería si tratásemos de cubrir nuestras inversiones con opciones put. Supongamos que estamos invertidos en un fondo indexado al Ibex 35. Podríamos cubrir la posición comprando una opción put sobre este índice bursátil fuera de precio.

Por otra parte, al invertir a largo plazo se tiene más margen para la recuperación de los mercados y conseguir rentabilidades positivas. Además, tanto las acciones como la renta fija suelen ofrecer rentas periódicas que hacen disminuir la pérdida sufrida por la minusvaloración de precio en los mercados.

La clave es la liquidez

Cuando se produce un cisne negro y los precios caen, se desata un pánico vendedor (el cual hunde más los precios). Si tenemos nuestra inversión instrumentada en activos que garantizan la liquidez, como los fondos de inversión, no tendremos problemas para realizar los ajustes oportunos.

En este sentido, los fondos de inversión permiten la rotación del capital, para gestionar nuestra estrategia de inversión sin coste fiscal alguno. Es decir, los traspasos de capital entre fondos de inversión están exentos de tributación. Además de ser productos totalmente líquidos (la liquidez está garantizada por la sociedad gestora del fondo), son instrumentos de inversión extremadamente flexibles y con ventajas fiscales en la gestión de nuestras inversiones.

Puedes optar por los fondos de inversión de retorno absoluto

Existen fondos de inversión que consiguen desvincularse de la evolución de los mercados financieros con estrategias sofisticadas. Son los llamados fondos de inversión de retorno absoluto.

Si quieres saber más sobre los fondos de inversión y estar al tanto de las últimas noticias sobre inversión, ¡no te pierdas las actualizaciones en nuestro blog!

 

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Juan Puente

Juan Puente

Economista y PDD por el IESE. En 1995 constituí una empresa pionera en España para la implantación de Internet en empresas, y siempre he trabajado desde este campo para ofrecer soluciones innovadoras a través de la red. Me interesa cómo la gente usa Internet para relacionarse y el cambio que ha supuesto en el mundo, así como el SEO, el Lean Start up y cómo se pueden lograr servicios masivos e innovadores con costes contenidos en situaciones de grandes economías de escala. Estoy acostumbrado a constituir y liderar en equipos de alto rendimiento en entornos competitivos, internacionales, multidisciplinares, competitivos, innovadores y complejos, donde la rentabilidad, durabilidad, rapidez de respuesta y adaptación al cambio constituyen factores claves en la consecución de resultados para el resto de accionistas. Juan Puente

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