Inversiones online ¿Son seguras?

En cierto modo, si entendemos las inversiones online como un medio más para negociar con acciones de bolsa o fondos de inversión, sí podrían considerarse inversiones online seguras, puesto que lo único que cambia es el medio por el cual nos comunicamos con el bróker o distribuidor de los productos financieros. 

En definitiva, las inversiones online son equiparables a la inversión tradicional, sólo que las comunicaciones con los agentes necesarios para llevarla a cabo se realizan a través de Internet.

 

¿Cómo invertir por Internet?

Invertir por Internet, utilizando el medio digital, no sólo es una experiencia más rápida y cómoda, sino que no tiene por qué dejar de ser segura

Además, puede ser incluso más barato en términos de comisiones, los propios agentes ahorran mucho en costes de infraestructura al utilizar el medio digital. Con lo cual, sus tarifas se ven reducidas.

Para invertir por Internet, tan sólo se necesita un terminal (equipo informático o dispositivo móvil) y una conexión a la Red. Desde allí, puede contactar con un bróker o un distribuidor de fondos de inversión. Se contratan sus servicios y se comienza a lanzar órdenes de compra y/o venta a través de una plataforma digital.

Como se puede suponer, la plataforma digital de inversión es la herramienta principal, desde allí pueden verse los diferentes activos financieros, su precio y hasta un gráfico de evolución para tomar decisiones. 

Desde la propia plataforma pueden lanzarse las órdenes al bróker e incluso gestionar el saldo de la cuenta de inversión y la cartera de productos.

Las nuevas tecnologías pueden ser de gran utilidad, sin embargo, también pueden generar desconfianza debido a que se trata de un medio impersonal y se realiza una actividad en la cual se pone en juego nuestro patrimonio. Por este motivo, te mostramos algunos tips para convertirlas en inversiones seguras al 100%.

 

Medidas para hacer totalmente seguras las inversiones online

#1 Vigila siempre que el intermediario se encuentre regulado

La primera medida es evidente: siempre se debe contratar con agentes debidamente autorizados.

Los intermediarios financieros deben contar con una licencia otorgada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores o el Banco de España para ejercer su actividad. Comprobar en el registro público de estos organismos que efectivamente se encuentran regulados puede evitarnos más de un disgusto.

Los organismos reguladores impiden que se cometan fraude o estafa, además velan por los intereses de los inversores. Una entidad o profesional que no se encuentre bajo su supervisión, además de no encontrarse legalmente establecido, puede que no actúe de forma transparente.

En este sentido, cabe la pena destacar que los fraudes pueden ser cometidos por cualquier medio, no son exclusivos de las inversiones online.

 

#2 Evita los problemas técnicos

Uno de los mayores peligros de invertir online viene dado cuando se produce un problema, tanto de hardware como de software en nuestro equipo.

Contar con un buen firewall, un antivirus de buena calidad y demás protecciones ante las amenazas latentes que existen en Internet sería una buena idea para no poner en riesgo tu inversión. Además, de llevar a cabo el correcto mantenimiento de los equipos.

Algunos de los intermediarios financieros que operan a través de Internet cuentan con personal técnico en su departamento de atención al cliente.

 

#3 Conoce a la perfección las herramientas que tienes disponibles

¿Sabemos manejar con soltura la plataforma de inversión? ¿Somos conscientes de si existe alguna limitación como podría ser un desfase temporal? 

Cometer algún error por falta de conocimiento de cómo funciona el medio en el cual nos desenvolvemos suele ser uno de los principales problemas a la hora de invertir online. 

Normalmente, los agentes e intermediarios suelen tener un servicio de atención al cliente para resolver cualquier duda, además de tutoriales y material para el correcto manejo de las herramientas que ponen a nuestro alcance.

Además, es posible que tengamos una cuenta donde podamos operar en simulado. Es decir, practicar con la plataforma de inversión sin riesgo de pérdidas.

 

#4 Cuidado con el exceso de información

La llegada de Internet ha supuesto que entremos en la llamada “era de la información”. El mundo de las inversiones no es ajeno a este hecho.

Un inversor particular dispone de la misma cantidad de datos que un organismo institucional. De este modo, podríamos decir que las inversiones se han democratizado. No obstante, el gran bombardeo de información que sufrimos puede ser contraproducente para llevar a cabo una inversión segura.

Constantemente estamos recibiendo datos, estadísticas y noticias, pudiendo generar una saturación informativa capaz de hacernos cometer errores a la hora de invertir (el término que suele emplearse es “infotoxicación”, combinando “información” e “intoxicación”). El inversor prudente debe saber bien qué debe filtrar y establecer cuáles son sus fuentes.

 

#5 No inviertas en nada que no conozcas

En relación a lo anteriormente comentado, el acceso a los instrumentos financieros es total gracias a la llegada de las inversiones online seguras. Desde un despacho, cualquier particular puede gestionar activos financieros internacionales.

Sin embargo, este mismo hecho puede ser uno de los peligros a la hora de invertir debido a que se compran productos que realmente no se conocen. Las inversiones online tienden a hacer pensar que podemos comprar de todo, tal y como si fuésemos grandes inversores internacionales, cuando en realidad no se tiene la experiencia suficiente para moverse por mercados desconocidos.

Por ejemplo, querer invertir en Japón sin conocer cómo se encuentra la coyuntura económica en ese país puede ser un grave error. Un buen servicio de asesoramiento y contar con la gestión profesional que ofrecen los fondos de inversión suele ser una buena medida en este sentido.

 

#6 No creas que se trata de un juego

Al igual que existen una gran cantidad de activos financieros que tenemos a nuestro alcance gracias a Internet, también existen diferentes productos o instrumentos financieros para llevar a cabo la inversión.

Uno de ellos, además muy popularizado con la llegada de Internet al mundo de las inversiones, son los CFDs (Contratos por Diferencias, por sus siglas en inglés). Se trata de un producto complejo y no apto para todos los inversores (según una advertencia realizada por la CNMV). Su principal peligro viene del apalancamiento financiero, lo cual supone un riesgo al invertir.

El problema también viene dado por el hecho de que las inversiones en Internet favorecen la especulación al ser tan sencillas. El inversor puede pasar a ser un jugador con suma facilidad.

Las inversiones online conllevan el riesgo de creer que nos perdemos cualquier movimiento que se produzca en el mercado, llevándonos a cometer el error de sobreoperar. Productos tales como los CFDs están diseñados para las inversiones a corto plazo con fines especulativos.

Es necesario conocer con exactitud cuál es nuestro perfil de riesgo y qué productos financieros son aptos para nuestros intereses. Contar con el debido asesoramiento, pensar con calma y, sobre todo, mantener un enfoque de largo plazo son reglas básicas para hacer crecer nuestros ahorros.

Las inversiones online aprovechan los beneficios que ofrece la tecnología. No obstante, detrás de cada uno de estos beneficios puede existir un riesgo oculto. En este caso, la sencillez, comodidad, menores costes y demás ventajas pueden ser motivo de llevar a cabo una negociación excesiva, haciéndonos perder la perspectiva como inversores.

En todo caso, productos tales como los CFDs y otra serie de inversiones que han proliferado con la irrupción de Internet pueden no ser aptas para inversores particulares.

Juan Puente - CEO
Juan Puente - CEO
CEO y Cofundador de Fondos.com

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