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Tipos de inversor: ¿dónde entro yo?

¿Cuál es la principal clasificación de los tipos de inversor y cómo saber en cuál puedes encajar? En este artículo te ofrecemos todas las claves.

Existen tantos tipos de inversor como tipos de carácter, incluso como formas jurídicas (inversor particular o institucional); así como por sus intenciones (obtener un beneficio financiero u obtener una ventaja estratégica empresarial). Pero lo realmente relevante es la clasificación realizada en función del riesgo que están dispuestos a asumir: es lo que define qué tipo de inversión es la más idónea.

En realidad, lo que determina la tolerancia al riesgo de un inversor es el aspecto psicológico, al margen del capital que está expuesto a una pérdida potencial. Existe un viejo dicho en finanzas que reza: “si tus inversiones no te dejan dormir, es porque estás asumiendo más riesgo del que deberías”. Así pues, tu tope psicológico es el primer factor a tener en cuenta para saber qué tipo de inversor eres.

Más allá de los factores puramente subjetivos, los asesores financieros, a la hora de determinar la aversión al riesgo de un determinado cliente y poder encasillarlo en un determinado tipo de inversor, se basan en varios aspectos personales, financieros, familiares y fiscales de su cliente. Según los resultados, lo encuadran dentro de un perfil de riesgo.

Básicamente, existen tres tipos de perfiles de riesgo. Es decir, la clasificación más básica divide a los inversores en tres tipos, según su riesgo. Después, es posible afinar un poco más con una estrategia inversora más precisa. Sin embargo, esta primera clasificación de los tipos de inversor resulta fundamental antes de emprender cualquier operación: nos hará ver qué producto financiero se adapta mejor y qué objetivo de rentabilidad podemos alcanzar.

Recordemos que la rentabilidad exigida está directamente relacionada con el riesgo que seamos capaces de soportar. En cualquier caso, es conveniente escoger un producto financiero que se adapte a nuestro perfil de riesgo. La mejor forma de mantener un bajo riesgo y conseguir una rentabilidad considerable es a través de una adecuada diversificación.

Por lo tanto, para saber qué tipo de inversor eres, lo mejor es hacer un análisis introspectivo de tu situación. Un asesor financiero informatizado, también denominado “robo advisor” pone al alcance de cualquier particular esta información.

Tipos de inversor en función del riesgo

Inversor conservador

Este tipo de inversor trata de preservar su capital. Es el objetivo mínimo de toda inversión. Ahora puede que te estés preguntando: ¿Cómo un inversor no busca ningún rendimiento y simplemente trata de que su capital no disminuya? ¿Para qué invierte entonces?

La respuesta es bien sencilla: el dinero pierde valor como consecuencia de la inflación. Por este motivo, un inversor conservador trata de superar la inflación (más los costes fiscales). Es lo mínimo que puede exigirse a las inversiones. La revalorización del capital es un objetivo de segundo orden para los inversores conservadores.

La rentabilidad que se persigue suele ser del orden del 2% o 3%. Hay quienes piensan que con conseguir una rentabilidad a largo plazo ligeramente superior a los Bonos del Estado a 10 años (activos considerados libres de riesgo) se está cumpliendo con el objetivo.

No es necesario asumir más riesgos de los estrictamente necesarios, se trata de inversiones cautelosas, principalmente basadas en seleccionar activos de renta fija. También es posible incluir a la cartera activos de renta variable (o con riesgo similar) que gocen de estabilidad, de gran capitalización y con solvencia reconocida; aunque no se recomienda invertir más del 15% del patrimonio en este tipo de inversiones (simplemente para aportar ese plus de rentabilidad que nos permita superar ligeramente la inflación).

Los fondos de inversión de renta fija, los fondos garantizados, del mercado monetario y los fondos mixtos defensivos son algunos de los productos financieros diseñados para inversores con un perfil conservador.

Un ejemplo perfecto podría ser el PIMCO GIS Euro Income Bond. Dentro de la categoría de renta fija flexible de la zona euro y con una prudente gestión, este fondo de inversión ha logrado una rentabilidad en base anual del 3,19% en los tres últimos años. Cuenta con una calificación de cuatro estrellas en el rating de Morningstar.

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Inversor moderado

Este tipo de inversores se caracterizan por asumir un mayor riesgo, a cambio de un rendimiento que no sólo quede en cubrir la erosión que produce la subida de los precios: buscan una rentabilidad para sus ahorros.

Los inversores moderados tratan siempre de conseguir un equilibrio entre el riesgo y la rentabilidad. Mantienen una cartera de inversión estable, pero a su vez, precisan que el patrimonio crezca. Así pues, tienen una exposición al riesgo intermedia.

Hay un amplio margen de maniobra cuando se trata de inversiones de tipo moderado. Pueden destinar una parte considerable de su cartera a activos con un mayor riesgo (como la renta variable) del orden del 35% y hasta un 50%; dependiendo del nivel de crecimiento patrimonial que exigen por sus inversiones y la estabilidad con la que se encuentren cómodos.

Un inversor de corte moderado puede perfectamente tener un objetivo de rentabilidad que oscile entre el 6% y el 10%.

En este sentido, existe también una gran posibilidad de combinar activos y de diversificar, por lo que los fondos de inversión son uno de los mejores productos financieros para un inversor de tipo moderado.

Los fondos mixtos (moderados e incluso agresivos) son los productos por excelencia para este tipo de inversor. También podrían ser muy útiles los fondos de renta variable que invierten en empresas de gran capitalización y con una estrategia “value”, como por ejemplo el Nordea 1 – Global Stable Equity Fund, cuyo objetivo es proporcionar una rentabilidad adecuada sin descuidar la preservación del capital.

Inversor dinámico

En ocasiones, este tipo de inversor también es llamado “inversor agresivo” (aunque, a decir verdad, el inversor agresivo se encuentra un escalón por arriba del perfil dinámico, podemos englobarlos en la misma categoría). Este perfil es el típico que busca un objetivo de rentabilidad, pero no por ello se olvidan el factor riesgo. El riesgo siempre es medido y controlado, sólo que este tipo de inversores están dispuestos a asumir un mayor nivel.

Los inversores dinámicos (o agresivos) suelen tener mayor experiencia y un conocimiento más profundo de cómo funcionan los mercados, por lo tanto, pueden escoger estrategias más sofisticadas y activos más complejos. A pesar de ello, existen fondos de inversión que hacen llegar este tipo de inversiones al ahorrador medio.

Los objetivos de rentabilidad pueden ser superiores al 10% anual y hasta pueden alcanzar el 30%. Lógicamente, para ello deben soportar volatilidades mayores y este hecho provoca que no todas las personas sean aptas para este tipo de inversión.

Su exposición a la renta variable y activos con un riesgo similar (o superior) puede ser del 80% (o más). Pueden acometer operaciones de tipo especulativo cuando se presenta una oportunidad de mercado.

La diversificación también resulta importante en este tipo de inversiones para mitigar los altos niveles de riesgo que se asumen. El motivo es simple: “ser valiente no debe salir tan caro”.

Los fondos de inversión de renta variable emergente, empresas de pequeña capitalización bursátil o sectores con potencial crecimiento como el tecnológico son los más adecuados a productos acordes para este tipo de inversor.

Un ejemplo sería el DJE - Mittelstand & Innovation PA (EUR), un fondo de cinco estrellas según la calificación Morningstar y que ha ofrecido una rentabilidad anualizada en el último trienio del 11,46%.

Este fondo de inversión se encuentra dentro de la categoría de renta variable en empresas de pequeña capitalización dentro de la zona de Europa, por lo que puede ser adecuado para aquellos tipos de inversor con un perfil dinámico, pero no muy agresivo.

 

No sabes invertir en bolsa y lo sabes
Juan Puente

Juan Puente

Economista y PDD por el IESE. En 1995 constituí una empresa pionera en España para la implantación de Internet en empresas, y siempre he trabajado desde este campo para ofrecer soluciones innovadoras a través de la red. Me interesa cómo la gente usa Internet para relacionarse y el cambio que ha supuesto en el mundo, así como el SEO, el Lean Start up y cómo se pueden lograr servicios masivos e innovadores con costes contenidos en situaciones de grandes economías de escala. Estoy acostumbrado a constituir y liderar en equipos de alto rendimiento en entornos competitivos, internacionales, multidisciplinares, competitivos, innovadores y complejos, donde la rentabilidad, durabilidad, rapidez de respuesta y adaptación al cambio constituyen factores claves en la consecución de resultados para el resto de accionistas. Juan Puente

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